Qué es el marketing de contenidos y cómo cargártelo con el SEO

09/11/2022

Hace unos años hubiera dicho que el marketing de contenidos era una tendencia al alza, una corriente de mercado que cada vez resultaba más interesante tener en cuenta. Ahora te puedo asegurar que esa tendencia se ha convertido en uno de los mejores recursos que tienes para alcanzar cualquier objetivo; desde reputación online hasta mayores ventas.

Hemos dejado de insistir una y otra vez que todo negocio debe estar en Internet porque ya ha quedado claro. Ahora vamos un paso más allá y buscamos la forma de llegar al corazón del público mientras nos diferenciamos de la competencia.

Nos llenamos la boca de términos nuevos donde en muchas ocasiones no dejan de decir lo mismo de siempre: llegar al cliente y gustarle. Tanta modernidad hace que muchos se pierdan en el camino al perder el foco esencial: ofrecer calidad. Se distraen con otros términos, también muy útiles en su medida y lugar, como el SEO.

Hoy quiero ofrecerte y mostrarte una parte de lo que precisamente hacemos en la oficina: diferenciar el SEO del marketing de contenidos. Te recomiendo que reserves unos minutos y me acompañes por esta pequeña guía explicativa sobre una de las muchas facetas del marketing de contenidos.

¿Qué es el marketing de contenidos?

No es ni más ni menos que el conjunto de técnicas y acciones que vas a emplear para conseguir que ese usuario que ha aterrizado en tu página, tienda o blog no se vaya corriendo al sentir desde el primer momento que no vas a satisfacer lo que está buscando.

Otros pueden alargar la definición, añadirle colores y hacerla más sofisticada. El sentido del marketing de contenidos pasa por hacer que tu negocio ahora ofrezca contenido relevante, original, de calidad y atractivo para las personas.

No hay una sola forma de ofrecer un texto, al igual que tampoco hay un solo tipo de negocio ni perfil de cliente. Si te dijeron que el marketing de contenidos es solo un camino y posee 5 puntos clave válidos para cualquiera, te han engañado.

Para un blog que quiere posicionarse con el contenido que ofrece, sería absurdo basar la estrategia de marketing de contenidos en sacar una lista de palabras clave relacionadas y comenzar a escribir sobre ellas de forma repetitiva. Google no es tonto y al usuario no le gusta que le tomen el pelo ofreciéndole basura en párrafos.

Lo que NO es marketing de contenidos

Asumimos que recurrir al marketing de contenidos es una decisión y acción que implica esperar obtener un resultado positivo. Es decir, si apostamos por aplicarlo en el negocio, lo haremos para mejorar los leads, convertir en ventas, cautivar a los seguidores o crear un vínculo entre cliente y empresa.

Te lo recuerdo porque no hay semana en la que no veamos emprendedores desmotivados y cansados al ver que sus estrategias con el contenido de sus páginas no han dado el resultado que esperaban. Es normal cuando apuestan por acciones como:

  • No delegas. Podrás haber leído mucho acerca del marketing de contenidos, del inbound marketing y cualquier otro término similar. Sin embargo, si no tienes tiempo, ganas ni te apasiona dedicar horas en crear contenido relevante, ¿Qué esperabas conseguir?
  • Inviertes lo mínimo. Es muy fácil caer en el error de pensar que cualquiera puede escribir un artículo para tu blog. Si inviertes lo mínimo en este servicio, obtendrás lo mínimo. Vas a Fiverr, buscas al redactor más barato y lo invitas a trabajar contigo. La prueba de que esto ya no funciona la tienes en que a nadie le interesa leer lo que has publicado y por eso buscas soluciones.
  • SEO excesivo. Otro de los escenarios más habituales y que más quebraderos de cabeza generan. Hay muchos que siguen creyendo que cuanto más repitan las palabras clave mejores resultados van a obtener. ¿Resultados de qué y para qué?, ¿Queremos generar interés o hacer de la página una sangría de contenido sin sentido?

Muchas veces queremos obtener lo mejor sin invertir todo lo que tenemos. Dicen que el que arriesga no gana. El marketing de contenidos está por encima de todas estas malas decisiones. Permite que podamos aplicarlo de distintas formas hasta encontrar la que mejor funciona según nuestros intereses, objetivos y circunstancias.

Al igual que no hay un solo tipo de cliente, el contenido ha de ser interesante y útil. Que permita satisfacer al lector durante su lectura e invitarlo a querer saber más. Claro que habrá críticas, pero la clave del éxito empieza por gustar más que disgustar.

El SEO posiciona y atrae tráfico

Aunque se aplique SEO en cualquier contenido que se quiera posicionar en los resultados de búsqueda, no debes confundir su finalidad con la del marketing de contenidos. Muchos creen que ambas cosas representan lo mismo. Aunque pueden venir de la mano, cada uno persigue unos objetivos diferentes.

El SEO es necesario para posicionar tu texto, para optimizarlo de tal forma que permita ser lo más atractivo para el buscador. Genera tráfico de visitas hacia tu negocio online y conviene aplicarlo para maximizar resultados. Sin embargo, cuando queremos convertir al lector en un cliente no recurrimos al SEO.

El marketing de contenidos se centra en el contenido, en hacerlo interesante, bonito y atractivo para todo aquél que lo vaya a leer. Podemos vender, incitar al lector, provocar una reacción, que contraten un servicio o simplemente puedan informarse sobre una duda. ¿Para qué puñetas vamos a querer abusar del SEO si éste puede desvirtuar la estructura y sentido de un buen artículo?

No te imaginas la de empresas y emprendedores que actualmente creen que un experto en SEO es aquél que incluye: 2 palabras clave repetidas 4 veces, 35 palabras clave secundarias repetidas 2 veces cada una en no más de 5 párrafos. Además, crear un “Call to action” cada 2 párrafos y citando a la propia empresa mientras la enlazamos a la página de inicio, cuantas más veces, mejor.

Esto no es SEO, es una cagada de proporciones épicas.

Si vamos a seguir estos patrones, obtendremos un texto imposible de digerir, ya que el redactor no tiene libertad para hacer un contenido original y creativo. Con esto no quiero decir que el SEO sea malo, ni mucho menos. Pero sí conviene aplicarlo en su justa medida y no confundir sus características.

Veo este fallo en muchos emprendedores nacionales que creen estar haciendo lo correcto. Aunque es mucho más habitual encontrar estas atrocidades en proyectos de extranjeros que se adentran en el mercado español dejándose guiar por oportunistas y toda clase de aspirantes a profesionales del SEO que solo se dedican a reventar cualquier contenido.