¡Penalización SEO! Cómo arruinar tu página de forma rápida

03/11/2022
penalización SEO

Hoy nos ponemos el mono de trabajo, el mandil del SEO y la peineta del posicionamiento. Términos que ahora mismo les encanta a muchos y por el que otros se están llenando los bolsillos. No cabe duda de que, para posicionar buen contenido hay que recurrir también al SEO, sin embargo, ¿Qué significa una penalización SEO?, ¿Podría llegar a arruinar nuestro proyecto?

Como redactor de contenidos e interesado en seguir aprendiendo del SEO que de verdad funciona, no hay semana en la que no me encuentre con un auténtico desastre por el que tenga que invertir horas y horas en tratar de reparar.

Si te preocupa la calidad de los textos, quieres mejorar tu contenido y/o te pica la curiosidad por saber qué tiene que ver el SEO con la viabilidad de tu página, dame la manita y ven conmigo.

¿Qué significa una penalización SEO?

Actualmente hay multitud de plugins, herramientas, técnicas y sistemas que te permiten analizar hasta el más mínimo detalle de tu contenido. Desde su legibilidad hasta originalidad o calidad, pasando por el posicionamiento también.

No conozco un solo cliente que no cuente con alguno de estos recursos en sus páginas. Aunque suelo demostrar que la calidad y originalidad van por delante de cualquier otro aspecto, ambos sabemos que el SEO también es necesario si se sabe aplicar de forma responsable.

Pues bien, una penalización SEO no es más que un fallo en la optimización del contenido, en la estructura de la página o en cualquier otro elemento que infrinja los parámetros establecidos por los buscadores, es decir, Google. Si no le gusta qué publicamos ni cómo lo hacemos, recibiremos dicho castigo.

Esto se puede traducir en una reducción de las ventas, pérdida de relevancia y competitividad ante otras páginas similares o simplemente la desaparición en los resultados de búsqueda cuando el usuario consulta a Google.

¿Se puede detectar una penalización de Google?

Hace unos años resultaba complejo y solo podíamos intuir que algo no iba bien. Sin embargo, ahora el propio Google pone a nuestra disposición Google Search Console, una herramienta esencial para cualquier proyecto online.

Con ella podemos indexar el contenido, informar de cambios en las url y, como no, revisar el estado de la página ante los ojos de Google. Recibimos avisos y alertas cuando los robots del buscador detectan anomalías en la estructura y funcionamiento de la página.

Ahora bien, ¿Qué sucede cuando el contenido creado es realmente malo? En estos casos, dicha penalización debería ser la menor de tus preocupaciones. Y no, las utilidades como Search Console no podrán hacer nada por ti.

El SEO no tiene la culpa de tu fracaso

Nos señalan con el dedo cuando los resultados y tráfico esperado no llegan. Sin embargo, aunque la responsabilidad del redactor es siempre determinante, debes saber que si éste trabaja con una hoja de ruta impuesta, con unas directrices concretas y un SEO ya definido e imposible de modificar, ¿Qué podríamos recriminarle?

No son pocas las veces en las que el cliente quiere imponer su propio estudio SEO, añadiendo palabras que no han sido debidamente trabajadas. Términos sin lógica y frases carentes de sentido, pero que necesariamente han de incluirse en el texto aunque perjudique toda su estructura.

El SEO no lo es todo, al igual que tus preferencias o las habilidades del redactor que componga los textos. Sin embargo, una sincronicidad y combinación de atributos de cada parte sí permitirá que la calidad del contenido incremente.

La primera penalización viene por la obsesión

Si no recurres a un profesional del SEO ni atiendes a la opinión del redactor, que también debería ser experto en la materia, ¿Qué esperas conseguir?, ¿Un milagro? Un videotutorial de SEO y dos artículos leídos no son razón de peso como para querer tomar el mando de un pilar tan esencial como éste.

Si te obsesionas queriendo añadir palabras clave, harás que el contenido pierda interés y valor de cara al lector. Piensa que cuanto más condicionado esté, menor capacidad por atraer y cautivar tendrá.

Estoy cansado de ver encargos donde las instrucciones son más extensas que el propio texto a redactar. He llegado a recibir páginas enteras de keywords que debían ser añadidas en un artículo de 500 palabras. No tiene sentido ni merece la pena perder el tiempo en ello. En Fiverr, cada día son más las veces que me niego a trabajar de esta forma.

Te penaliza confiar en aquél que más presume

Recientemente he recibido 2 propuestas de redacción en las que el SEO ya venía definido y supuestamente trabajado. La primera tuve que rechazarla porque resultaba imposible crear contenido de calidad a partir de tantas directrices.

La segunda, he podido obrar el milagro y crear un contenido que por fortuna para mi ha gustado mucho. Y, aprovechando el momento de felicidad, he tratado de obtener información acerca de la identidad del supuesto “experto en SEO” contratado.

La sorpresa ha sido mayúscula al comprobar que se trata de un particular con dudosa experiencia y cuya labor era únicamente crear un extracto de keywords relacionadas para añadirlas aleatoriamente al artículo. ¡Nada más! Y cobrando una pasta porque el sujeto sabía perfectamente cómo crear un informe llamativo a nivel visual.

No te creas todo lo que te cuentan, no te dejes seducir por los informes bonitos y bien presentados. Sé que un buen SEO implica una inversión mayor, pero los resultados que ofrece sí son visibles desde el primer momento. ¡Merece la pena! Todos sabemos crear una lista y deducir qué palabras usar, pero eso no quiere decir que seamos expertos.

Muchas veces, la penalización SEO viene por falta de sentido común

No hay que darle tantas vueltas ni complicarse tanto, para conseguir que el contenido de tu negocio sea atractivo debes mantener su calidad y originalidad. Si apuestas por abusar de keywords y desvirtuar su sentido, ¿Qué puedes esperar de él?

No siempre vale estar en primera posición para Google, su algoritmo cada vez es más inteligente y no dudará en castigarte si detecta que, una vez el usuario haya accedido a tu página, aquello que muestras es una auténtica basura.

El contenido orgánico, ese que se redacta originalmente partiendo de la creatividad y originalidad del redactor, es el que mejores resultados ofrece siempre. Obviamente, dependerá mucho su éxito de las habilidades de quién redacta y el nicho sobre el que se trabaja.

Y sí, claro que se puede aplicar SEO en pequeñas dosis. Cuando un texto es bueno, adaptarlo resulta mucho más sencillo. Pero siempre partiendo del sentido común, si te cuesta leer tus propios artículos, no esperes que el lector haga una esfuerzo mayor.