Mejorar la redacción, ¿Por qué es tan importante la calidad del texto?

mejorar la redacción

En el mundo del copy, o la escritura normal, existen multitud de opciones para mejorar la redacción de contenidos, tanto a la hora de componer la propia estructura del texto como para enfocarlos y editarlos hacia nuestro lector ideal. Es aquí donde voy a hacer especial hincapié, donde pienso penetrar en esa llaga que a todos nos escuece cuando no llegan los resultados y nos duele reconocer que el fallo está en casa, no es culpa del lector.

Hay que admitirlo, no siempre acertamos o conseguimos el efecto esperado, no somos perfectos ni, al menos un servidor espera serlo. Sin embargo, este problema sí que podría afectar seriamente a la calidad del texto y la imagen que transmitas a quién te contrata o pensaba hacerlo. Para remediarlo, invirtamos tiempo en pulir habilidades y conocimientos.

¿Cómo podemos medir la calidad del texto y mejorar la redacción?

Es obvio que mientras se elabora no podemos hacer mucho más que escribir y completarlo, más que nada porque no debemos empezar con modificaciones hasta que no tengamos un boceto inicial de lo que queremos. Efectivamente, mejorar implica probar y un boceto es el punto de partida obligatorio para todo trabajo. No te pongas seri@ nada más empezar, primero testea, escribe, corrige, prueba, lee y vuelve a editar.

Ahora bien, la calidad de los contenidos está especialmente ligada con la calidad de quién los redacta (nosotros) y, viendo la actual oferta de redactores de contenidos que tenemos en el mercado, no es tan fácil lograr un producto de calidad si no pones de tu parte. ¿Hay copywriters malos malísimos? Sí, muchos. Pero también hay auténticas apisonadoras que son las que debes tomar como referencia. Por lo tanto, aplícate.

Para medir la calidad de un texto tendremos que cambiar de punto de vista, es decir, tendremos que ubicarnos desde la postura de un posible cliente, un interesado que casualmente ha llegado a tu tienda, blog o web en busca de una determinada información o servicio. Lee tu texto como si fueras un extraño.

La siguiente pregunta que deberías plantearte es:

¿Realmente estoy leyendo contenido interesante o es simplemente una serie de frases cuyo objetivo es posicionarme en los buscadores o venderme algo?

Si realmente te capta el contenido, si te ha enganchado y por lo menos te ha incitado a seguir leyendo, enhorabuena, los estarás enfocando en buena dirección, haciendo que un simple párrafo se convierta en una potente herramienta de captación de clientes. ¡Esta es la mejor forma para conseguir llamar su atención, cautivarlos! Hablamos de copywriting.

Conseguir un texto de calidad casi siempre está relacionado con un problema de interés

Me vas a tirar una mesa a la cabeza, pero permíteme que te asegure que generalizar no siempre es la mejor opción para justificar un error nuestro. Y digo error nuestro porque normalmente nos dejamos llevar por las limitaciones que tenemos establecidas de forma inconsciente. Sí, hablo de interés, de ganas de verdad, de pasión por coger un artículo y hacerlo cautivador, persuasivo, que llame la atención nada más leer el primer párrafo.

A veces esperamos que el trabajo lo haga otro, el lector por ejemplo. Coge el teclado y piensa como un cliente, valora qué te gustaría encontrar cuando entren en tu página.

¿Estás dispuesta/o a invertir realmente en ser buen redactor/a y en mejorar la redacción del contenido? Lo barato sale caro y no hay refrán en este mundo que tenga más razón. Si apareciste aquí porque te dijeron que el mundo de la redacción de contenidos y el copywriting están en auge, vete. Así de claro te lo digo. No vas a aprender nada y solo estarás pensando en ver ingresos y, aunque de ellos vivimos todos, esto requiere algo más.

Hay redactores de contenidos debajo de las piedras, es más fácil equivocarse que acertar

Y te lo digo con el corazón en la mano. La calidad de un texto no debería ser un problema si no fuera por las limitaciones que nos establecemos nosotros mismos, siendo en muchas ocasiones innecesarias e inexistentes.

Tienes un proyecto, quieres que destaque. Puede que ahora hayas decidido adentrarte en el mundo digital ofreciendo tus servicios como redactor o estés enfrente, buscando a alguien que lo haga por ti. Sea como fuere, siempre tendrás los recursos que te ofrece la era digital. Hablo de:

  • Facilidad por encontrar información para redactores de todos los perfiles.
  • Sencillez a la hora de conseguir esa información.
  • Posibilidad de acceder a la competencia y conocer sus trabajos.
  • No necesitas desplazarte.
  • Ni tampoco invertir grandes cantidades de dinero en formación.

¿Y sabes cuál es el fallo más grande a la hora de tratar de mejorar la redacción?

Tus límites y tener tanta variedad cerca. Hay muchísimas personas que ofrecen servicios de redacción a precios realmente bajos, algunas de ellas sin formación ni conocimientos sobre las pautas a seguir en aspectos tan básicos como la estructura de un artículo. He tenido que delegar tareas y no te imaginas la de sorpresas que he visto. ¡Hablo para mal!

Y oye, no todo es negativo, puede que tengas suerte, pero también te expones a caer en desgracia como te dejes asesorar por estos mal llamados gurús del seo, copywriting o redacción de contenidos. ¡Hay a puñaos! Lo triste es que muchos venden humo, y éste se ha puesto por las nubes.

¿Quieres mejorar el contenido de tu proyecto? Lo tienes fácil

Hay de todo, pero realmente mejorar la calidad de un texto no requiere años de estudio en ninguna academia ni experiencia como colaboradores de Bill Gates ni Elon Musk, tendencias que se han puesto de moda y que, por engordar más el currículum parece que ya otorgan un grado extra de credibilidad.

¡Queridos! ¡Espabilemos! El mundo de la redacción de contenidos y el copywriting es mucho más sencillo en cuanto a resultados. Si gusta cómo lo haces, ten por seguro que los resultados los vas a ver. De lo contrario, seguirás en el ostracismo más absoluto.

Si lo vas a hacer tú:

Conseguir redactar contenido de calidad no es un objetivo imposible ni reservado para unos cuantos, pues todo se basa y resume en una cosa: Interés por seguir aprendiendo y mejorando habilidades. No lo hagas por mi, hazlo por ti. No mejores conmigo, mejora con quién quieras y te transmita lo que te hace falta: motivación. Al final, terminarás aprendiendo.

Si lo van a hacer por ti:

Infórmate sobre esa persona, mira sus trabajos, habla con ellos. Un profesional del contenido sabe cómo cautivarte, para eso se dedica a este sector. Observa cómo trabaja y qué es lo que propone. Exige calidad, pero no esperes que sea gratuita.

La calidad de un texto puede aumentar el valor de tu proyecto

Tan solo necesitas encontrar empresas o particulares cuya prioridad no son los contenidos que publican, verás una relación proporcionada con el impacto que tienen sus publicaciones y el volumen de ventas que generan. Sin embargo, apostar por el contenido y dejarlo en manos de profesionales sí permite hacerte visible y atractivo.

Uno de los últimos trabajos que he hecho ha sido la reestructuración de un blog al completo. No te imaginas la de barbaridades que he visto publicadas. Textos SEO, textos vacíos de lógica y sentido que únicamente fueron redactados para robots de Google.

Mi intención no es convencerte de un imposible, mi tarea se centra únicamente en transmitirte la idea que tengo sobre lo que representa redactar contenidos de calidad y ser un buen redactor. Conozco profesionales que hacen un trabajo increíble por apenas 0,014 cts la palabra, mientras que otros lo hacen peor por diez veces más.

Como en todas las actividades, hay buenos, malos, regulares y auténticos genios. La clave es encontrar el equilibrio entre tus objetivos y las habilidades que precisas para lograrlos.

En definitiva, la calidad del texto contribuye notablemente al éxito de tu proyecto, pero para lograrlo necesitas crecer, aprender y poner en práctica toda esa información. ¡Una y otra vez! Hasta que la domines a la perfección. Mejorar la redacción requiere práctica. Y si no lo vas a hacer tú, al menos asegúrate de confiar esa tarea en alguien que sí sepa.