El cliente de Fiverr; consejos para gustar más y mejor

02/10/2022
cliente de fiverr

¿Crees que es posible gustar a todos?, ¿Piensas que ofreciendo un buen trabajo obtendrás el reconocimiento de cualquier cliente de Fiverr? Si ya llevas un tiempo en la plataforma y empiezas a tener volumen de ventas considerable, deducirás la respuesta.

Fiverr es una de mis plataformas favoritas, sin embargo, aquí también hay personajes de lo más variado y extraño. Clientes que no desearías haber conocido nunca y experiencias que prefieres dejar en el olvido cuanto antes.

Hoy hablamos del cliente de Fiverr, de todo lo que hay que saber para tratar de gustarles y conseguir que contribuyan a mejorar nuestra reputación ofreciendo sus mejores valoraciones. No es fácil, ya te lo adelanto.

¿Por qué es tan importante el cliente de Fiverr?

Si la plataforma tuviera un sistema de trabajo diferente y más impersonal, podríamos decir que haciendo un buen trabajo sería más que suficiente como para garantizar, en la medida de lo posible, una buena valoración.

Sin embargo, el Fiverr que todos conocemos no funciona así. Aquí tenemos que esforzarnos el doble para tratar de evitar siempre una valoración negativa. Aspectos como la comunicación, el tiempo de entrega, el trato o la calidad son clave.

El cliente es Dios, nos guste o no. En este caso, además de pagar con su pedido contribuye a mejorar o empeorar una reputación que nos podría dar alas en Fiverr. Es importante saber que si vamos por libre y no cedemos ante nadie no tardaremos en toparnos con una valoración negativa.

Sí, como en cualquier otra parte, a veces hay que respirar profundamente y contar hasta 10. En estos casos mi recomendación pasa por tomarte un minuto para valorar si merece la pena mandarlo a la mierda o atender su exigencia número 45, lograr que acepte el pedido, esté contento y bloquearlo después.

¿Qué es lo que quieres de ellos?

Sé sincero/a. Personalmente, me encanta lo que hago y disfruto con ello, pero eso no quita que del 99% de los clientes solo quiera su dinero y agradecimiento. Un 1% se convierte en familia, el resto en conocidos, compañeros o contactos de trabajo.

Quiero que les satisfaga mi trabajo, que disfruten con aquello que están pagando y se sientan cómodos. Todo esto se traduce en un aumento de mi reputación e ingresos. El cliente de Fiverr es la figura que me puede ayudar a alcanzar lo que persigo.

Ahora bien, ¿Por un amargado voy a poner en riesgo mi reputación en Fiverr?, ¿Crees que merece la pena? Ofrece tu mejor versión, pero no cedas ante el abuso y chantaje que muchos aprovechan y aplican en esta plataforma. Por eso es fundamental definir bien tus condiciones antes de empezar.

A veces tendrás que ceder un poco, simplemente porque te interesa gustar y captar a ese cliente, otras veces por conveniencia y otras para quitártelo de encima cuanto antes de forma sutil. Lo que no puedes hacer es mandarlos a la mierda a todos al menor desacuerdo.

Haz que mejore su impresión hacia ti

Nos dicen siempre que debemos mostrar una sonrisa frente al cliente, pero no es cierto. Hay clientes amargados, serios, deprimidos, estúpidos e incluso tristes que no verán con buenos ojos tener enfrente a un tipo tratando de ser el más gracioso.

Quieren el trabajo, desean calidad y satisfacer sus necesidades. Ni más, ni menos. Y lo mejor de todo es que este tipo de cliente de Fiverr es muy reconocible. Desde la primera toma de contacto percibirás seriedad y brevedad en sus mensajes. ¡Aprovecha no tener que fingir en esta ocasión!

Si son serios, sé serio. Si son graciosos, sé más cercano. Y si no hablan, no los distraigas con textos infinitos. Adáptate, sé un camaleón y aprende a gustar al cliente de una forma que vaya mucho más allá que con un simple trabajo bien hecho.

Así es como se consigue una buena valoración. Es la mejor manera de lograr agradar a la mayor cantidad de clientes. Porque no lo olvidemos, queremos su dinero y valoración positiva. Y con el resto, diremos que son el grupo de los imposibles y la demostración de que tarde o temprano habrá insatisfechos hagamos lo que hagamos.